La saga Splatterhouse siempre ha destacado por su violencia, gore y horror, una delicia para nostálgicos y amantes de la carnicería. Ahora con el salto a la última generación ha renovado su aspecto sin perder el contexto original de la saga.
Rick es el protagonista de la historia, un día despierta y su novia ha sido raptada. Encuentra una siniestra mascara y al usarla, su cuerpo adquiere dimensiones hulkianas. Con su nuevo aspecto, Rick deberá abrirse paso a través de 12 niveles donde se encontrara toda clase de engendros infernales que deberá destrozar a base de combos y golpes brutales con todo tipo de armas cortantes y de fuego.
A parte del modo historia, que a un jugador diestro no le llevara más de siete horas acabarlo, el juego tiene contenido desbloqueable como un modo supervivencia en el que tendrás que repeler oleadas de criaturas o distintas imagenes del arte de Splatterhouse. A parte, tiene los tres juegos originales de la saga que salieron en la 16 bits de Sega, la difunta Megadrive.
La banda sonora es tan salvaje como el juego y se compone con temas de bandas de hardcore y stoner como Mastodon o Lamb of God.
Nos encontramos con un juego divertido, un beat-em up al estilo clásico en el que lo importante es repartir a diestro y siniestro. Si bien su acabado podría ser mejorable, los seguidores del género y del gore no deberían perdérselo.

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